¿Es seguro invertir a través de REGUM?
Lo que debés saber antes de tomar una decisión
¿Es posible invertir a través de REGUM? ¿REGUM está habilitado para recibir inversiones? ¿REGUM es una estafa?
Si llegaste hasta aquí después de buscar nuestro nombre en internet, probablemente hayas encontrado referencias a actuaciones y sanciones del Banco Central del Uruguay (BCU) vinculadas a REGUM y a integrantes de su dirección.
No vamos a esconderlas. Preferimos explicarte qué ocurrió, por qué cuestionamos profundamente las decisiones del regulador y, fundamentalmente, cómo funciona REGUM hoy y qué garantías ofrecemos a quienes deciden operar a través de las plataformas internacionales con las que trabajamos.
La sanción del Banco Central del Uruguay a REGUM
REGUM nació en 2016 vinculada a la educación financiera y los mercados. En Uruguay, las actividades de educación e información financiera, por sí mismas, no requieren autorización del Banco Central.
En 2017 solicitamos nuestro registro como asesor de inversión para ampliar nuestros servicios y facilitar a nuestros clientes el acceso a diferentes alternativas de inversión.
Posteriormente surgió una controversia regulatoria respecto de una actividad en la que REGUM se ha especializado desde sus comienzos: la vinculación de clientes con plataformas internacionales de trading y la operativa con contratos por diferencia o CFD.
El Banco Central entendió que determinada actividad desarrollada por REGUM constituía intermediación en valores y que, por lo tanto, requería una autorización diferente de aquella con la que contaba la compañía.
REGUM discrepó entonces con esa interpretación y continúa discrepando profundamente con ella.
Nuestra posición es clara: jamás ocultamos deliberadamente nuestra actividad al Banco Central.
Durante estos años hemos contado con asesoramiento de profesionales especializados en regulación financiera, hemos presentado información sobre nuestra operativa y hemos planteado reiteradamente nuestras diferencias respecto de la interpretación jurídica aplicada a los CFD y a nuestra actividad.
La controversia continuó y posteriormente alcanzó también personalmente a integrantes de la dirección y responsables superiores de la compañía.
Una controversia regulatoria que deja preguntas sin responder
Nuestra controversia con el Banco Central del Uruguay va mucho más allá de una diferencia de interpretación jurídica.
Cuestionamos profundamente la forma en que el regulador ha abordado los contratos por diferencia (CFD) y lo que consideramos una aplicación inconsistente y desproporcionada de sus criterios regulatorios.
REGUM hizo lo que entendía correcto: establecerse en Uruguay, abrir oficinas, identificar a sus responsables, invertir en infraestructura, generar empleo y procurar su incorporación al sistema regulado.
Paradójicamente, esa decisión terminó exponiéndonos a consecuencias que no necesariamente enfrentan las plataformas internacionales que ofrecen servicios a residentes uruguayos desde el exterior, sin presencia física ni responsables locales ante quienes los clientes puedan reclamar.
Hoy un inversor uruguayo puede acceder por internet a numerosas plataformas internacionales de trading. Muchas de ellas operan desde jurisdicciones extranjeras y no cuentan con oficinas, representantes ni estructuras de atención presencial en Uruguay.
Esto plantea una contradicción que consideramos fundamental.
¿Es razonable un esquema en el que quien procura operar de manera visible y transparente enfrenta mayores consecuencias regulatorias que quienes prestan servicios desde fuera de la jurisdicción?
Nosotros creemos que no.
Sostenemos que el Banco Central realizó una interpretación forzada de nuestra actividad, intentando encuadrarla en una categoría regulatoria que entendemos jurídicamente inaplicable.
Esa interpretación derivó en sanciones de enorme gravedad, con consecuencias que trascendieron ampliamente el ámbito administrativo y afectaron nuestras relaciones con el sistema bancario y financiero.
En los hechos, las consecuencias de estas decisiones pueden representar una verdadera exclusión del sistema financiero para una empresa que, precisamente, había procurado integrarse formalmente a él.
No cuestionamos la potestad del Banco Central para supervisar y sancionar dentro de sus competencias. Cuestionamos el fundamento, la proporcionalidad y la consistencia de las decisiones adoptadas en nuestro caso.
Y cuestionamos especialmente la paradoja que se genera cuando la presencia física, la identificación de los responsables y la existencia de canales locales de atención terminan representando una desventaja frente a operadores internacionales que no necesariamente ofrecen esas mismas condiciones.
La transparencia y la voluntad de someter una actividad a reglas claras deberían ser atributos valorados por cualquier sistema de protección al inversor, nunca factores que terminen convirtiéndose en una desventaja competitiva.
Después de diez años de actividad, seguimos convencidos de que esta discusión merece una respuesta pública y un debate regulatorio serio.
Porque la pregunta de fondo es sencilla:
¿Qué modelo ofrece mayores garantías prácticas al inversor uruguayo: una plataforma extranjera sin presencia local, o una empresa con oficinas, trayectoria y personas identificables que responden ante sus clientes?
Una sanción regulatoria no es una condena por estafa
Este punto merece especial claridad.
En los expedientes administrativos pueden encontrarse afirmaciones muy severas del regulador respecto de nuestra actuación. REGUM las ha controvertido y ha ejercido los mecanismos jurídicos correspondientes para defender su posición.
Pero una controversia administrativa y regulatoria no debe transformarse, por repetición en internet, en una acusación penal que nunca existió.
La sanción regulatoria aplicada a REGUM no equivale a una condena por estafa, lavado de activos, financiamiento del terrorismo ni utilización de fondos de procedencia ilícita.
Tampoco debe interpretarse como una declaración de que REGUM se haya apropiado del dinero de sus clientes.
Esa diferencia no es semántica. Es fundamental para entender qué ocurrió.
¿REGUM recibe el dinero que destinás a operar?
No. Y jamás lo hizo.
Actualmente, cuando un cliente decide operar mediante una plataforma internacional vinculada a REGUM, la cuenta se abre directamente a nombre del cliente con la entidad correspondiente.
Los fondos destinados a operar no se depositan en una cuenta bancaria de REGUM: el cliente transfiere directamente su dinero a la entidad del exterior con la que abre su cuenta.
REGUM no recibe ese capital en una cuenta propia, no lo custodia y no opera discrecionalmente los fondos del cliente.
Esta distinción es fundamental para comprender nuestro modelo de negocio y determinar quién es responsable de la custodia, ejecución de operaciones y administración de las cuentas de trading.
Entonces, ¿qué hace REGUM hoy?
Nuestra actividad se concentra en aquello que venimos desarrollando públicamente desde hace una década: educación financiera, información sobre mercados y vinculación con proveedores internacionales de servicios financieros.
Nuestra compañía ha continuado creciendo, desarrollando estructuras de cumplimiento y operando internacionalmente.
Hoy nuestra actividad alcanza distintos mercados latinoamericanos y se desarrolla bajo los marcos regulatorios correspondientes en las jurisdicciones en las que operamos.
Mantenemos relaciones comerciales de larga trayectoria con proveedores internacionales de servicios financieros, priorizando la continuidad operativa, la transparencia y la atención a nuestros clientes.
No somos una empresa que apareció ayer y necesita esconder su pasado.
Llevamos una década poniendo nuestro nombre, nuestras oficinas y nuestras caras detrás de lo que hacemos.
¿Es seguro invertir a través de REGUM?
Para responder esta pregunta debemos comenzar por distinguir los riesgos que existen al invertir en los mercados financieros.
Toda inversión implica riesgos, independientemente de la empresa o plataforma utilizada. Comprenderlos es fundamental para tomar decisiones responsables.
1. Riesgo de mercado
Los mercados financieros suben y bajan.
Factores económicos, políticos, monetarios y geopolíticos pueden afectar el valor de cualquier inversión. Este riesgo existe independientemente de la plataforma utilizada.
En el caso particular de los contratos por diferencia (CFD), el apalancamiento puede amplificar tanto los movimientos favorables como las pérdidas, incluyendo la posibilidad de perder la totalidad del capital destinado a operar.
Ninguna empresa puede garantizar resultados positivos ni eliminar el riesgo de mercado.
2. Riesgo de contraparte
Tan importante como decidir en qué invertir es saber con quién estamos operando.
¿Quién recibe nuestro dinero? ¿Dónde se encuentra establecida esa entidad? ¿Qué autorizaciones posee? ¿Qué mecanismos existen para reclamar ante un inconveniente?
REGUM mantiene desde hace una década relaciones comerciales con proveedores internacionales de servicios financieros, trabajando con entidades que cuentan con estructuras operativas y autorizaciones aplicables a sus actividades y jurisdicciones.
El desarrollo regulatorio de las plataformas de trading y los CFD ha sido heterogéneo en América Latina. Por eso consideramos especialmente importante que cada cliente conozca la entidad con la que contrata, su jurisdicción, sus autorizaciones y las protecciones que efectivamente corresponden a su cuenta.
La estabilidad de nuestros vínculos comerciales, el conocimiento de nuestros proveedores y la posibilidad de brindar asistencia directa constituyen elementos centrales de nuestro modelo.
3. Riesgo sistémico
Las grandes crisis financieras, como las de 2002 y 2008, demuestran que incluso instituciones sólidas pueden verse afectadas por situaciones extraordinarias que comprometen la estabilidad del sistema financiero.
En escenarios de crisis generalizadas, cualquier entidad financiera puede experimentar dificultades, independientemente de su responsabilidad directa en los acontecimientos.
Ningún participante del mercado está completamente aislado de ese riesgo.
A estos tres grandes factores se suman riesgos específicos de cada instrumento, como los de liquidez, ejecución y apalancamiento, que deben comprenderse antes de comenzar a operar.
Invertir no es una actividad libre de riesgos. Pero eso no significa que todas las plataformas, proveedores o modelos de atención ofrezcan las mismas condiciones de respaldo y confianza.
¿Por qué confiar en REGUM?
Porque la seguridad operativa no depende exclusivamente de la tecnología de una plataforma.
También depende de quién está detrás, de su trayectoria, de la transparencia de sus procesos y, especialmente, de su capacidad de responder cuando aparece un problema.
Llevamos diez años trabajando con clientes que operan en los mercados financieros internacionales.
Durante ese tiempo, nuestra experiencia ha estado marcada por un principio: cuando un cliente necesita asistencia para gestionar un retiro, aclarar una operación o resolver una incidencia, tiene personas identificables y canales concretos a los cuales recurrir.
Esto no significa que podamos garantizar la ausencia de problemas futuros, ni eliminar los riesgos propios de las entidades que ejecutan y custodian las operaciones.
Significa que existe una trayectoria concreta y una estructura de atención que respalda nuestra relación con los clientes.
En REGUM no nos escondemos detrás de una página web.
Tenemos oficinas, equipos de trabajo y responsables identificables.
Nuestros clientes saben dónde encontrarnos, con quién hablar y a quién recurrir cuando necesitan asistencia.
Y esto cobra especial relevancia en un mercado donde numerosas plataformas internacionales ofrecen sus servicios a residentes uruguayos sin contar con una estructura local equivalente.
Estamos convencidos de que REGUM ofrece una de las propuestas de mayor trayectoria, transparencia y respaldo presencial para quienes deciden operar CFD desde Uruguay.
No prometemos rentabilidades. No prometemos que los mercados siempre se moverán a tu favor.
Ofrecemos experiencia, atención humana, transparencia y el compromiso de responder por las responsabilidades que nos corresponden.
¿Por qué hablamos públicamente de todo esto?
Porque sabemos que la sanción existe.
Sabemos que aparece cuando alguien busca nuestro nombre. Y sabemos que puede generar dudas razonables antes de decidir trabajar con nosotros.
Lo fácil sería esconder el tema.
Elegimos hacer exactamente lo contrario.
Tenemos profundas diferencias jurídicas con las decisiones adoptadas por el regulador uruguayo y las hemos defendido —y continuaremos defendiéndolas— por las vías institucionales correspondientes.
También creemos que el debate sobre los CFD, su tratamiento regulatorio y las condiciones en las que los uruguayos acceden a plataformas internacionales merece una discusión abierta, técnicamente fundamentada y libre de interpretaciones arbitrarias.
La protección del inversor debería estar en el centro de esa discusión.
Pero tampoco pretendemos que confíes en REGUM simplemente porque nosotros te lo pidamos.
Informate. Preguntá. Revisá quién recibe tu dinero. Verificá con qué entidad abrís tu cuenta, dónde está regulada, qué riesgos asumís y qué papel cumple REGUM dentro de esa relación.
Y después decidí.
Porque después de diez años hay algo que podemos afirmar con absoluta tranquilidad:
Seguimos acá. Con nuestras oficinas abiertas, nuestros equipos trabajando, nuestros clientes operando y la misma convicción que nos impulsó a comenzar.
Seguimos haciendo lo que hacemos, dando la cara y respondiendo por ello.
REGUM. Educar para invertir.








